martes

Bendito morfeo.



Y me agarraste de las manos, mientras me mirabas a los ojos. No sabía que significaba tu mirada, pero no me importaba, tenía la sensación de que pronto sabría que querías decirme.
Tensión. Estaba deseando que hicieras algún ruido. Tenía miedo de respirar por si rompía el momento que con tantas ganas estaba esperando.

-Habla, dilo ya.
-¿El qué?
-Vamos, no te hagas de rogar, sabes bien de lo que hablo.
-...
-Venga, sueltalo ya, así sin pensarlo.Verás que es mucho más fácil que si te lo estás pensan...
-¡Te quiero!
-...Hacía tiempo que quería escucharte decirlo...
-¡Bésame ya imbécil.!

Y entonces, el mundo se detuvo. El tiempo dejó de correr, las manecillas del reloj se pararon de golpe, ya no pasaban ni los minutos ni los segundos. El viento dejó de jugar con las hojas de los árboles, las personas de nuestro alrededor dejaron lo que estaban haciendo a medias, nadie movía un dedo.
En ese momento solo vivíamos tú y yo.
Solos tú y yo.


Lástima que solo fuera un sueño y que yo todavía no tenga los ovarios de decirte las cosas a la cara.

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You can't always get what you want